John William Hill y los Prerrafaelistas

La influencia de los Prerrafaelistas, aquella revolucionaria asociación artística inglesa decimonónica quienes, inspirados por el crítico de arte John Ruskin a observar la naturaleza, abogaban por un regreso al detallado naturalismo de la Edad Media tardía y el Renacimiento italiano temprano, menospreciando el academicismo de artistas como sir Joshua Reynolds, fundador de la Real Academia de Artes, se sintió no sólo en el Reino Unido, sino también en artistas estadounidenses como John William Hill, cofundador en 1863 de una pasajera asociación artística llamada Sociedad para el Fomento de la Verdad en el Arte, que buscaba a su vez emular los métodos artísticos y principios estéticos de los Prerrafaelistas. 


John Everett Millais, Ofelia, 1851-52, Óleo sobre lienzo, 1105 x 1458 cm, Tate Britain, Londres
Charles Allston Collins, La buena cosecha 1854, 1854, Victoria and Albert Museum, Londres
Walter Fryer Stocks, Bowerman’s Nose, Dartmoor, 1842, dibujo, Museo Británico, Londres

John William Hill trabajó toda su vida con acuarelas, grabados, litografía, y témpera (gouache); medios delicados y considerados menores en el arte. Asimismo los motivos que dominaron su obra fueron naturalezas muertas, estudios de animales y paisajes de la Nueva Inglaterra y Nueva York. Al descubrir las teorías artísticas de John Ruskin y a los Prerrafaelistas a finales de la década de 1850, Hill empezó a pintar sus temas de siempre con el gran realismo y fidelidad a la naturaleza que estos promovieron, y con radiantes colores que creaban efectos de gran luminosidad. 

John William Hill, West Nyack, New York, 1868, acuarela, Brooklyn Museum, New York

En esta acuarela se aprecia la observación minuciosa que hizo Hill de las texturas de las ciruelas y los detalles de la hierba y hojas. Los colores fueron aplicados de la manera más pura posible, y cuando nos acercamos más a los detalles, vemos como las pinceladas fueron aplicadas en puntos y fracturadas, algunas mezcladas con témpera. El efecto logrado es una espléndida exaltación de la belleza del mundo natural sin necesidad alguna de idealización. 

Otra obra de Hill que tiene este efecto resplandeciente es esta vista panorámica del Río Hudson y los acantilados de Nueva Jersey. La paridad tonal entre el primer plano y el fondo del paisaje quizá es resultado de haber sido ejecutada al aire libre en plena luz del día; buscando así reproducir de manera más fiel lo que tenía al frente. 

John William Hill, The Palisades, alrededor de 1870, acuarela, 24.4 x 41 cm, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York

Estos ideales y técnicas de los Prerrafaelistas y sus seguidores, que ahora ya damos por sentadas, fueron revolucionarias y escandalosas en su tiempo; sentando las bases de lo que más tarde los impresionistas franceses llevarían a niveles nunca antes vistos.


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Respuesta

  1. Avatar de Alessandro Moscarítolo

    Me gustó mucho esta informativa publicación; las obras elegidas ilustran claramente las observaciones hechas en el texto. ¡Excelente trabajo! También me resulta interesante vuestra observación de que los ideales y ténicas de los prerrafaelistas eran considerados «escandalosos» en su tiempo. ¿Podríais decir algo más al respecto? Muchas gracias!

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